jueves, 12 de mayo de 2016

Bunny, the Killer Thing



Hola a todos. Si miráis los comentarios de “Krampus” veréis que la afición pedía un comentario sobre “Bunny, the Killer Thing”. No es que esto vaya por encargo, pero a veces me puede la curiosidad y ahora he visto la susodicha película.

Esta es una cinta finlandesa escrita y dirigida por un tal Joonas Makkonen (no tengo el gusto) y basada en uno de sus numerosos cortos (este no lo he visto).

Se trata de una comedia de terror acerca de un monstruo medio humano medio conejo que va a la caza de sangre y sexo (no necesariamente en ese orden). No os precipitéis a sacar conclusiones porque con peores mimbres se han hecho cosas interesantes.

¿Se trata entonces de una historia psicológica y terrorífica acerca de los depredadores sexuales y los más bajo e incontrolables instintos humanos?
¿Se trata de una comedia hilarante que aprovecha el infinito potencial humorístico del sexo?
¿Se trata quizá de mezclar sabiamente ambos conceptos y aprovechar el impacto, el shock value que se le puede sacar al tema?
¿Se trata de una peli que aproveche el interesante potencial erótico/pornográfico de la premisa?

Nada de todo esto, ya podéis saltar a las conclusiones y es tan mala como esperáis. Se trata de una película hecha, una de dos, con muy poco esfuerzo o con muy poco talento. Las opciones no son mutuamente excluyentes.

Sr. Makkonen, por favor, no haga más películas.

La historia no trata en ningún momento de ser medianamente seria, lo que no es malo en sí mismo, para nada, pero el problema es que los “chistes” (por llamarlos de alguna forma) tampoco resultan medianamente divertidos. Un disfraz de conejo gritando “Pussy!” y sacudiendo un falo de goma parece ser todo lo que los guionistas consideran humor. En serio, a los quince años contábamos chistes mucho más divertidos y, puestos a decir barbaridades, las soltábamos mucho más gordas.
Parece que la película te esté diciendo, “¡Mira, ha dicho: pussy!”, como si tuviéramos cuatro años y fuéramos a escandalizarnos.

En cuanto al terror tampoco aporta nada. El mencionado disfraz de 10 €, algo de látex y litros y litros de sirope rojo. Con haber visto cualquier película de zombies ya estás inmunizado contra todo lo que te puede lanzar encima esta “Bunny”.
De la misma forma parece que diga: “¡Mira, sangre!”. Ya lo veo, ¿y?

Dado que ni tiene gracia, ni resulta terrorífica, ni sorprendente, ni ofrece ninguna cantidad interesante de piel al descubierto, ni tiene nada que decir, el impacto de la película es mínimo, por no decir nulo, así que se convierte en el festival del bostezo al poco de empezar.

Toda ella parece reducida a la mínima expresión de su género, a los elementos más básicos y menos trabajados, lo que me lleva a la conclusión que mencionaba al principio, o los autores se lo han currado muy poco o no tienen nada interesante que decir.

Cabe destacar que la película es deliberadamente mala.
Claramente han tratado de conseguir el efecto “tan mala que es buena”, pero no creo que sea algo que se pueda conseguir sólo haciendo las cosas mal (malas actuaciones, malos disfraces, malo todo…). Al contrario, creo que se consigue cuando tratas de que todo parezca bien hecho, e incluso épico y espectacular. “Sharknado”, por ejemplo.
Si sólo tienes cosas cutres, haces una peli cutre que parece cutre y ahí se acaba todo.

Lo mejor que puedo decir es que un grupo de adolescentes de fiesta pueden llegar a reírse, pero no lo prometo.
Al lado de esto, “Zombeavers” es “Instinto básico”. Iba decir “Ciudadano Kane”, pero tampoco hay que pasarse.

Evitadla como a la peste negra.

viernes, 29 de abril de 2016

Krampus



Krampus es una figura del folklore germánico que viene a ser un reverso tenebroso de Papá Noel, castigando a los niños que se portan mal (wikiattack!). Esto, evidentemente, tiene un cierto potencial para las historias de misterio y terror, y no es la primera vez que se se le ve en series como ‘Scooby-Doo’ o ‘Grimm’.

Ahora he tenido la ocasión de ver “Krampus”, una película de terror (terror suave, para mayores de 12 años en España) con toques de comedia que, por el tono, me ha recordado bastante a ‘Gremlins’.

Todo comienza con la consabida visita navideña de los familiares más fastidiosos del mundo. El pobre Max es un niño bueno que tiene escrita su carta a Santa, pero toda paciencia tiene un límite y su espíritu navideño es pisoteado por el ataque constante de tan molestos parientes.
(Inciso: si yo viera que a mi hijo le tratan la mitad de mal que a Max, tendría familiares enterrados en el sótano, pero los padres y hermana de Max se ve que tienen sangre de horchata y nadie hace nada. Por otro lado, si atajaran la situación y Max no perdiera la fe en la Navidad no habría película…).

La pérdida de fe de Max es el portal por el que Krampus entra en la película. Le acompaña una tremenda ventisca que mantiene a la familia encerrada en la casa, pero enseguida se verán obligados a salir a buscar a alguien y se darán cuenta de que pasan cosas muy, muy raras y muy, muy peligrosas. Krampus está aquí para castigar su falta de “navideñidad”.

¿En cuantas películas puedes encontrar un muñeco de jengibre berserker en llamas?
Eso le da puntos.

Estos asaltos, como ya he dicho antes, no son especialmente desagradables para el público adulto aficionado a la acción, fantasía y algo a lo siniestro, pero resultan entretenidos. El papel principal en ellos no lo lleva Krampus, sino su ejército de elfos malévolos y juguetes poseídos. Los acompañantes son curiosos y dignos de verse.
Además, todo este peligro servirá para que las familias se conozcan un poco mejor y puedan desarrollar un poco más su relación. No es ‘Kramer contra Kramer’, claro, pero tampoco lo intenta.

Espero que no se considere spoiler pero os aviso que no hay inmunidad de guión en esta película, y eso está muy bien pero, en otro pequeño spoiler, no todas las escenas de acción están bien resueltas, especialmente en el clímax, cuando se recurre al sacrificio completamente innecesario. Si tu familia está a quince segundos del vehículo de huída no les entretengas treinta segundos diciéndoles que tú te quedas a contener a los malos. No tiene sentido y ya está muy visto.
Una de cal y una de arena.

Para finalizar he de decir que el mensaje de la película me queda un poco confuso (tampoco es su punto fuerte).
Se dice que siempre puedes aprender algo de una buena película pero de esta yo me he quedado con:
- “Parientes y trastos viejos,  pocos y lejos”.
- “Es Navidad, sé feliz o muere”.

No es demasiado original en cuanto a su desarrollo, pero si con estas perlas de sabiduría y unos muñecos poseídos asaltando una casa os parece que tenéis una buena combinación, entonces lo podéis pasar bien con ‘Krampus’. A mí no me pareció lo mejor de lo mejor, pero las he visto mucho, mucho peores. Para pasar el rato.


miércoles, 20 de abril de 2016

El Cazador y la Reina del Hielo

Previsible pero inofensiva.

Hola a todos. Hoy tenemos aquí “El Cazador y la Reina del Hielo” cuyo título original es “The Huntsman: Winter's War”. Me salto la parte de “Las crónicas de Blancanieves” porque no me parece que vaya a ningún lado por muy secuela que sea de “Snow White and the Huntsman”, especialmente porque la susodicha no aparece para nada en la película más que de nombre. Yo creo que a alguien se le ha ido la mano a la hora de prepararnos para una tercera entrega.

Total, que esta película comienza antes de los eventos de su predecesora, cuando El Cazador es un niño y, al más puro estilo “Conan, el bárbaro” (la de Milius, claro), es capturado y entrenado para el ejército de Freya, la Reina del Hielo del título, una hechicera obsesionada con destruir todo lo relacionado con el amor y hérmana de Ravenna, la mala de la primera.
El Cazador perderá su amor a manos de Freya (la esposa fallecida que mencionan en “Snow White…” pero recobrará su libertad.
Salto de varios años adelante, Ravenna a muerto pero el mal sigue habitando en el espejo mágico, así que trataran de ocultarlo para siempre. Este plan nunca ha funcionado y no lo va a hacer ahora, el espejo es robado y El Cazador tendrá que ir a buscarlo.
Por supuesto, la búsqueda no será ni corta, ni fácil, pero todos confiamos en el Cazador, ¿no?

La película, como ya os habréis dado cuenta, es de fantasía y aventuras. Por ahí la he visto calificada de fantasía oscura, pero yo no lo veo. Salvo algún punto concreto, es luminosa, bienintencionada y mayormente inofensiva. Hay algo de acción, alguna escena algo sugerente y poco más (mayores de 7 años, creo) así que poca oscuridad debe de haber.

¿Qué sería una aventura sin un romance? No os preocupéis, que lo tenemos también.

Una cosa muy importante que tenemos que tener en cuenta es el público al que va dirigida la película. Es un público que no sabe qué es “Ciudadano Kane”, ni “Blade Runner”, ni siquiera había nacido para ver “Fargo” por lo que, posiblemente, se sorprenda mucho más que yo al ver las “sorpresas” que nos depara la historia. Lo entrecomillo porque, después de haber visto ya una cierta cantidad de películas, puedes esperar la inmensa mayoría de los giros del argumento. Confieso que hay uno que me pilló algo descentrado y entonces me gustó más pero, en general, has visto ya todos los trucos que aparecen, y puede que más de una vez.

Por hacer de abogado del diablo diría que también conozco la historia de Caperucita Roja y no por eso me molesta que me la recuerden de vez en cuando, sobre todo si la cuentan bien.

¿Entonces está bien contada esta historia? Bueno, no, no especialmente. Como ya he dicho es muy predecible y los flecos quedan bastante deshilachados (¿por qué usan diamantes en las lanzas los goblins/mono?, ¿no llevaban armaduras de oro?, ¿cómo es Freya no se da cuenta de determinadas cosas que no puedo revelar?, ¿si su reino es de nieve perpetua, de qué se alimenta su ejército?, ¿en ajedrez está permitido dejar al rey al alcance de una pieza enemiga?) por lo que necesitaréis toda vuestra suspensión de incredulidad.

La montura de la Reina del Hielo no vuelve a aparecer. Podían haber usado un caballo y ahorrar en efectos, pero está de moda usar monturas cuanto más fantásticas mejor.

Por lo demás, hay viajes y aventuras por paisajes muy bonitos (el aspecto visual es bueno), acción y peleas no demasiado tremebundas (editadas más con cortes rápidos que cuidando las coreografías, pero venga, vale), chistes de desigual fortuna (advertencia, hay secundarios cómicos)… Vamos, lo que se puede esperar de esta historia después de haber visto la primera.

Entonces, ¿es una buena película como las que he mencionado anteriormente? No, ¿alguien lo esperaba?
¿Es una mala película? Tampoco diría eso porque, dato importante, he pasado un rato agradable y no me ha hecho daño, cosa que no puedo decir de otras: “Spawn”, las secuelas de “Piratas del Caribe”, “Sucker Punch”, ”Dungeons and Dragons”… La lista es larga.

¿Tienes el espíritu cínico de un sargento veterano en mil películas? Probablemente encontrarás esta completamente innecesaria. Si puedes verla con otros ojos puedes pasar un rato entretenido. Advertidos estáis.

lunes, 18 de abril de 2016

Bone Tomahawk

La portada ya rezuma mitología del Oeste, el viejo sheriff y la partida de búsqueda.

Hola a todos. He podido ver una película que, por motivos que desconozco, ha recibido muy poca distribución en España y puede ser que haya pasado bastante desapercibida para el gran público pese a haber recibido buenas críticas. Se trata de Bone Tomahawk (traducción libre: Hacha de hueso, aunque no he visto ninguna traducción oficial del título).

Por si tenéis curiosidad, la película es una curiosa mezcla de géneros. Es un western, tiene un cierto sentido del humor y es una historia de terror.
El argumento no es excesivamente original, pero resultón. Una tribu de trogloditas caníbales (la sombra de “The Hills Have Eyes” (“Las colinas tienen ojos”) es muy larga)) ha secuestrado a la doctora y al ayudante del sheriff de un pueblo fronterizo, cosa que no hace demasiada gracia ni al sheriff ni al marido de la susodicha doctora, un cowboy de baja por haberse roto la pierna en un tonto accidente.
Junto con el ayudante suplente del sheriff y el dandy local se lanzan todos al rescate.

Así pues, la mayoría de la película se desarrolla como otros tantos westerns, con nuestros héroes viajando, buscando y enfrentándose a lo que el camino y el destino dispongan, mientras se nos desvela el trasfondo de los personajes y se desarrollan las relaciones y rifirrafes entre ellos.
En esto la película se defiende bastante bien, dándonos una historia y unos protagonistas interesantes y un tándem, el sheriff (nuestro bienamado Kurt Russell) y su ayudante suplente (Richard Jenkins, que igual no reconocéis de nombre pero al que habéis visto seguro), realmente entrañable.
Las interpretaciones están muy bien y resultan bastante creíbles, destacando, insisto las de los dos actores más veteranos.

Como en tantas películas del Oeste el ritmo es tranquilo, pero no ofrece pausa y está bien llevado. Pensé que iba a hacérseme más pesada porque dura algo más de dos horas, pero la verdad es que no fue así para nada. Es larga, pero aguanta el tipo sin problemas.

Muy reseñable también el sentido del humor del que hace gala la película, algo negro y más bien irónico (nada de slapstick), pero sorprendentemente efectivo para una historia tan siniestra.

Los cultura/sociedad de los caníbales no resulta demasiado creíble (ya la veréis en la peli), pero es escalofriante, que es de lo que se trata.

En cuanto a la parte de terror es más bien breve, unas cuantas escenas, pero intensa y basada en violencia física y, por ponerlo de alguna forma, un cierto nivel de carnicería. Aviso que es lo suficientemente intensa como para echar para atrás al espectador ocasional. Os remito, como siempre, a la guía parental de la IMDB, donde encontraréis una descripción detallada de lo que podréis ver.

No es “The Searchers” (“Centauros del desierto”) ni “The Wild Bunch” (“Grupo salvaje”), de eso no hay duda, pero le da sopas con honda a la inmesa mayoría de cintas de terror que he visto en los últimos años (sí, y a westerns como "Lone Ranger" ("El llanero solitario")), así que debería satisfacer al aficionado a las pelis de miedo o al aficionado al western al que no le importe una ración de la acción más gore.
La mezcla de géneros puede parecer un tanto extraña, sobre todo la inclusión del terror, pero todo encaja bastante bien y se convierte en otro de los atractivos la película así que, si no tenéis problema con ninguno de ellos, os animo a que disfrutéis de ella.

Hasta la próxima.

jueves, 7 de abril de 2016

No Sign of Glory - Blazon Stone

Como una segunda parte de The Battle of Waterloo (Death or Glory).

Si hay entre los presentes alguien que eche de menos los buenos tiempos de Running Wild (a quienes ya hemos mencionado algunas veces) está de enhorabuena. Uno de los proyectos del músico sueco Cederick Forsberg trata de emular exactamente el sonido de esa era clásica que fue entre ‘Under Jolly Roger’ y ‘The Rivalry’ (disco arriba, disco abajo). No en vano lo ha llamado ‘Blazon Stone’, su primer disco ‘Return to Port Royal’ y este que nos ocupa, ‘No Sign of Glory’ (referencias a ‘Blazon Stone’, ‘Port Royal’ y ‘Death or Glory’, todos discos de Running Wild).

La verdad es que si tratara de ocultar el origen de su inspiración, diría que se trata de un plagio descarado de los de Hamburgo, pero al dejar meridianamente claro que se trata de un homenaje y de ocupar el nicho que dejaron vacante ‘Blazon Stone’ se convierte en una muy bienvenida alternativa.

Me voy a dejar llevar por una cierta pereza y voy a suponer que sabéis cómo suena Running Wild. Caso de no saberlo, no haya pánico, os sugiero escuchar alguna canción emblemática, Riding the Storm, por ejemplo, y si no os gusta, os podéis saltar completamente esta entrada, pero si os gusta, oído al parche, porque lo que nos ofrecen es prácticamente un calco y, de hecho, puedes encontrarte muchas veces pensando: “este bajo recuerda a la introducción de Conquistadores” o “esto parece sacado de Powder & Iron”, pero es un calco bien hecho. Quizá las mejores canciones no están a la altura de los Running Wild más inspirados, pero los mejores Blazon Stone tendrían cabida en cualquiera de los discos en los que se inspiran y no desentonarían para nada.

Cederick Forsberg: autor, guitarrista, bajista y batería.
One man band.

La temática también viene a ser la misma que la de sus predecesores: piratas, la libertad de la vida marinera, los males de la codicia y las guerras, un cierto ecologismo y cañonazos a babor y estribor.
Puede parecer un tanto contradictorio que en el mismo disco haya canciones acerca de los horrores de la guerra como ‘No Sign of Glory’ y canciones acerca de la alegría de abordar barcos como ’Fire the Cannons’, pero en contexto todo tiene sentido (posiblemente el resumen es que ‘No Sign of Glory’ trata de tener un mensaje serio y ‘Fire the Cannons’ no, sólo ser divertida).

Cerrando. Si crees Running Wild tuvieron su época pero ya has pasado a otras cosas y buscas otros horizontes, no hace falta que te acerques a estos Blazon Stone, pero si no has dejado de ondear la bandera pirata, puedes tener un par de discos de diversión prácticamente asegurada (y los que saquen, si tenemos suerte).


Hasta la próxima.

lunes, 28 de marzo de 2016

2XS - Nigel Findley

Joyel de portada...


(Edición: esta publicación ha sufrido un retraso de al menos dos semanas por una combinación de trabajo, poco sueño y mala salud. La intención era buena, pero si febrero fue malo, marzo no le ha ido a la zaga).

“2XS” (pronunciado como “To excess”) es la novela de Shadowrun que acabo de terminar.
Shadowrun es una una serie de productos basados en el juego de rol homónimo, editado a finales de los 80, donde se nos presenta un híbrido cyberpunk/fantasía. Esto es que, entre las bandas callejeras, los ciberimplantes, conectores informáticos neuronales, arcologías y megacoporaciones, tenemos elfos, orcos, monstruos variados, magos y chamanes.
Además del mencionado juego de rol podeís encontrar algunos videojuegos y una amplia serie de novelas, como la que nos ocupa.

La portada de mi viejo manual de Shadowrun.


2XS comienza, como manda uno de los tópicos del noir, con un investigador de poca monta volviendo a casa, agotado tras uno de sus trabajos, para encontrarse cara a cara con el cañón de un arma en manos de una bella dama. La dama en cuestión le acusa de haber asesinado a su hermana, que nuestro investigador conoció muy personalmente hace un tiempo, pero, evidentemente, la acusación es infundada y no llega la sangre al río, pero el caso está servido.

Total, que con esta excusa nos sirven una historia que me gustó más cuanto más se atuvo a los cánones del género negro (pronto deriva hacia el estándar de Shadowrun), pero que resulta un tanto irregular en algunos aspectos. Algunas de estas irregularidades no os las puedo contar porque os revelaría el final de la trama pero vienen a resumirse en: ¿de verdad el/la/los/las malos necesitan hacer esto para conseguir lo que buscan?, ¿no se les ocurre nada mejor y más sencillo?

Por otro lado, la mayoría de personajes parecen mayormente arquetípicos y resulta curioso que, en el último capítulo, el protagonista parece sufrir una epifanía acerca de su lugar en el mundo y la naturaleza de la vida en las sombras que no sé si se justifica con los sucesos del libro y su reacción ante ellos. En cierta forma me recordó a una novela de Agatha Christie porque en las últimas páginas pasa algo que parece sacado de la proverbial chistera.
Al menos trata de incluir algún tipo de evolución en el protagonista, lo que siempre está bien, aunque ya os digo que no me acaba de convencer cómo lo hace.

Una imagen del Seattle de Shadowrun, para ambientar.

De todas formas, sinceramente, no leemos este tipo de libros por su alta calidad literaria, sino porque son entretenidos y siempre molan los orcos en Harleys, los duelos de chamanes y los ejecutivos de las megacorporaciones diciendo: “Excelente”.
Entonces, si tenemos en cuenta su condición de libro-hamburguesa, la verdad es que no está tan mal. No es de los mejores que he leido, pero entretiene y te permite desconectar un rato.

Como curiosidad o como escapismo es perfectamente válido aunque no sobresale, pero si buscáis algo más profundo, este no es el libro.

lunes, 7 de marzo de 2016

The Deed

Es una presentación simple.


Hola a todos. Si la salud, el tiempo o el destino no lo impiden, me gustaría comentaros un pequeño videojuego que encontré por Steam y que compré con unos 30 céntimos virtuales que había conseguido vendiendo cartas virtuales de las que te regalan jugando. ¡Derroche!

Este juego se llama “The Deed”. Difícil traducción, dado que sería algo así como “El suceso/acto/hecho”, pero me parece que algo se pierde en la traducción. Traducciones aparte, lo que ofrece el juego es la posibilidad de cometer nuestro crimen perfecto y endosarle la culpa a otro. Me explico.

El protagonista de nuestra historia es un joven que se ha visto desheredado y planea, ni más ni menos, que asesinar a su hermana para quedar como único posible heredero y quedarse con la fortuna familiar.
Por supuesto esto tiene una cierta historia detrás, llena de problemas familiares y tragedias varias, pero ya la leeréis por vuestra cuenta.

Para llevar a cabo nuestra despreciable hazaña tendremos que explorar la casa lo que, con los recuerdos del protagonista, nos permite reconstruir un poco la citada historia y encontrar hasta dos objetos con los que asesinar a nuestra hermana e incriminar a otro de los ocupantes de la casa.

Hablando con la criada.

La verdad es que las partidas son muy cortas (no lo he calculado, pero unos veinte minutos, quizá) y se basan en lo dicho, hablas con la gente para sacar ideas de cómo poder incriminarles, coges el par de objetos, los usas en la habitación apropiada y luego te enfrentas a la entrevista del inspector de la policía, donde tratas de lanzar las respuestas más apropiadas a la situación.
Se acaba la partida y, en un breve epílogo, se revela el resultado de nuestras acciones.

La verdad es que aún no he explotado el juego del todo, pero he completado tres partidas y, la verdad, es entretenido. Mejor aún, me desafía a pensar en qué forma puedo ir incriminando al resto de los miembros de mi detestada familia para que carguen con la culpa de mi crimen.
No es que sea difícil obtener un resultado positivo, para nada, pero resulta suficientemente interesante y, francamente, para jugar a algo que no me estimule ninguna neurona, prefiero este tipo de juegos (¿cambiará el resultado si no hablo con mi hermana?, ¿encontraré coartada si le tiro los trastos a la criada?, etc.).

Técnicamente es tremendamente limitado (está hecho con RPG Maker, si no me equivoco) pero resulta funcional y, salvo que tu madre parece infinitamente más joven de lo que debería, no queda mal.

Lo dicho, aún no he visto todas las opciones posibles, pero tengo interés en intentar cosas nuevas y ver qué pasa. Sólo por eso vale los 30 céntimos virtuales que me costó.

Hasta otra.