viernes, 7 de febrero de 2020

Reina Roja (Juan Gómez-Jurado)



'Reina Roja' (Juan Gómez-Jurado) es el primer libro que leo del autor y no sabía muy bien qué esperar. Habiéndole oído en algunos podcasts (Todopoderosos, Aquí hay dragones y Cinemascopazo) esperaba que el libro estuviera escrito en un tono tirando a pedante, lleno de referencias al Arkymediastés Polifrástico (me lo acabo de inventar, no lo busquéis). Sin embargo, aunque algún alarde encuentras por ahí (como las palabras en diversos idiomas sin traducción directa al español), resulta que el libro está escrito en un estilo muy directo, ágil y lleno de referencias populares y nada academicistas.

El argumento viene a estar en la línea de 'El silencio de los corderos'. Ha habido asesinatos (alguno puede resultar un tanto gráfico), una mujer ha sido secuestrada y hay una carrera contrarreloj para rescatarla antes del triste final.
Esto, evidentemente incluye giros y sorpresas, una de ellas sacada directamente de una película policíaca japonesa que conozco precisamente gracias a uno de los podcasts anteriormente mencionados y cuyo título no mencionaré, para evitar spoilers.
Otra son los recaditos que se llevan un par de figuras clave de la economía española que, aunque aparecen bajo otros nombre, resultan fácilmente reconocibles (si yo les he reconocido es que resulta de lo más evidente). Si va a resultar que las megacorporaciones no son trigo limpio...

Francamente, el argumento no es tremendamente original, pero es interesante y no creo que el objetivo fuera hacer una obra que trascendiera el paso de los siglos, sino más bien una obra que te hiciera pasar un buen rato.

Como pasa en mucho de estos libros, lo más interesante son los personajes. ¿Os acordáis de quién era la secuestrada en 'El silencio de los corderos'? Bueno, seguro que alguien la recuerda, pero, ¿recordáis a Clarice Starling y Hannibal Lecter? Pues eso, el secuestro es casi una excusa para que Antonia Scott (investigadora de una agencia secreta) y Jon Gutiérrez (inspector de policía suspendido de empleo y sueldo) se pongan en marcha y podamos conocerles.
Scott viene a ser la Holmes/Lecter/Sheldon Cooper del dúo. Extremadamente inteligente pero con serios problemas psicológicos.
Jon es el Watson/Sancho Panza. Inteligente, sí, aunque no tanto como Antonia, y más con los pies en la tierra.
Cualquier cosa que os cuente podría ser revelar más de la cuenta, así que sólo os dejo caer que, incluso pudiendo archivarlos en carpetas de arquetipos, los personajes resultan interesantes. Como en toda buddie movie, buena parte del entretenimiento viene de ver las interacciones entre los dos protagonistas y cómo establecen su relación.

Este libro viene a ser una amalgama de muchos elementos que ya había visto anteriormente en otras obras, pero está bien escrito y se lee rápido y fácil, lo que juega muy en su favor.
No puedo decir que es de lectura obligatoria, pero sí que puedo decir que me leeré su secuela, 'Loba negra'.

martes, 28 de enero de 2020

¡Fuego!

Caja pequeña. Unos 15 €.



¿Se puede mezclar el Space Invaders con las operaciones aritméticas básicas (sumar, restar, multiplicar...)?
Si pensáis, “¡Locura...! ¡Blasfemia!”, aquí está Friedemann Friese para demostrar que sí que se puede, con su juego “¡Fuego!”.

Es un juego Fable, esto es, tiene unas reglas sencillas y unas pocas cartas con las que empezar y, a medida que avanzamos, vamos “desbloqueando” el resto de cartas y añadiendo reglas.
Os cuento el primer nivel, para no hacer spoiler del resto.

Para empezar, tenemos unas cartas de invasores alienígenas con varios niveles de vida, cada uno con un nivel de blindaje (12, 9, 6 y 3, por ejemplo). Para hacerles el primer nivel de daño tendríamos que hacer un disparo de potencia 12 o más. Para hacer el segundo, disparo de 9, etc. Si hacemos un disparo de potencia 21 le podemos hacer los dos primeros niveles de vida de un sólo disparo.
Si acabamos con sus niveles de vida, destruimos la nave (lógicamente) y, si destruimos a todos los invasores, pasamos de nivel (lo que añadirá nuevos invasores y cartas).

Alienígenas, naves y baterías.

Pero, ¿cómo disparamos? Tenemos tres naves, aunque su posición es irrelevante. Todas pueden disparar a cualquier invasor.
Cada turno robamos una carta de batería y la colocamos en una de las naves (este será todo nuestro turno: robar una carta y colocarla).
Cada carta de batería tiene un nivel de energía (de 1 a 5) y un punto de mira (Puntería = nº de puntos de mira = nº de cartas de batería en la nave).
Cuando una nave acumula 10 o más puntos de energía, dispara (queramos o no).
La potencia del disparo es de (Nivel de energía – 10) * Puntería.

Ejemplo: con 6 cartas de batería hemos acumulado 14 puntos de energía.
La potencia del disparo será (14 – 10) * 6 = 24.
Ojo, esto implica que si tenemos exactamente 10 puntos de energía el disparo tendrá potencia 0.

El quid de la cuestión es que con cada disparo debemos destruir una de las cartas de batería y el resto van al descarte. Al acabar el mazo se baraja el descarte, pero cada vez tenemos menos cartas para conseguir acabar con todos los invasores.

Y eso es todo. Es bastante sencillo de jugar y me resulta interesante. Te pasas el rato haciendo números, intentando conseguir un buen patrón de baterías para optimizar los disparos. Por ese mismo concepto yo creo que no a todos los jugadores les resultará muy entretenido, pero creo que vale la pena echarle un vistazo.


P.D: importante. Se puede jugar a dos jugadores, pero aún no le he probado y no sé cómo funciona.

lunes, 20 de enero de 2020

Ernest & Célestine (película)



Hola a todos. Hoy os traigo 'Ernest & Célestine', una película de animación franco-belga, basada en una serie de libros infantiles del mismo título a los que no he podido echar un ojo aún.
La película, sin embargo, la podéis ver en Amazon Video y, sin duda, en otras plataformas similares.

Ernest es un oso. Sus padres querían que fuera juez, siguiendo la tradición familiar, pero él quería ser músico, así que acabó viviendo un poco apartado de la sociedad y pasando bastante hambre.
Célestine es una ratona huérfana que no quiere ser dentista, como todos los adultos le dicen que el mundo necesita, sino pintora, por lo que tampoco encaja bien en lo que la sociedad espera de ella.

¡Cuidado, ratones!
¡Cuidado, osos!

Estos dos personajes se encontrarán y surgirá una amistad bonita, pero imposible, porque los osos y los ratones se miran con tremenda desconfianza. Todo los ratones saben que los osos malvados te pueden comer entero y todos los osos saben que los ratones vienen a miles y son imposibles de expulsar una vez entran en tu casa.

¿Se verán obligados a no verse más y aceptar las profesiones que les imponen sus respectivas comunidades? Tenéis que ver la película para saberlo.

¿Os vale la pena ver la película? Opinión personal e intransferible: mucho.

Por un lado, la historia es bonita y tiene muchos mensajes positivos para los pequeños (niños y niñas de todas las edades, en realidad): amistad, comprensión, solidaridad, tolerancia, la lucha por tus sueños, lo negativo de los prejuicios, la presión social, las clases sociales, primer y tercer mundo...

Ernest y Célestine

No es nada que no hayáis podido ver antes, pero está bien contado y no se me hace ni demasiado evidente, ni demasiado empalagosa (lo que puede no ser fácil de encontrar en películas infantiles).
Además, tiene un humor que no tiene mucho que ver con algunos secundarios cómicos de la animación estadounidense que, desde el cariño y el respeto, me resultan muy cargantes. Incluso los momentos más slapstick me encajan bien y no me da la la típica sensación de tener que obviarlos por estar dirigidos a un público mucho más pequeño.

Los momentos más ingeniosos resultan muy simpáticos y los momentos más poéticos (como la llegada de la primavera) son verdaderamente..., eso, poéticos.

Toda la película resulta elegante. No es lenta, para nada, pero no tiene prisa y en ningún momento me resulta frenética, ni alocada. Eso, a la velocidad que va la vida, lo agradezco mucho.
Además no es larga (unos 80 minutos), ni se hace larga en ningún momento.

Para completar, podéis reconocer que estéticamente es preciosa o revelaros como gente vil y sin corazón.

¿Seréis gente vil y sin corazón?

El dibujo tiene un aire muy clásico (que recuerda a cómic franco-belga, supongo) y es muy, muy bonito. La animación está también muy bien y, puede equivocarme mucho, pero la forma de correr de Célestine me recordó a los movimientos de las películas de Ghibli. Igual fue solo una impresión errada o quizá usan técnicas parecidas. No lo sé, realmente. Lo que sí que puedo asegurar es que la película es muy chula de ver y tiene muchos detalles que ir descubriendo.

La película salió en 2012 y fue nominada al Oscar, aunque ganó Frozen. Bah, Frozen está bien, pero esta me parece muy superior. Cuestión de gustos.

En resumen, es una historia bonita y bien contada, con humor, ingenio, elegancia y estéticamente deliciosa. Esta película es el equivalente a sentarse frente a una cálida chimenea en un día de invierno.



lunes, 30 de diciembre de 2019

The Wolf Among Us




Hola a todos. El que acabe un videojuego ya empieza a ser un hecho reseñable (cosa de la edad, supongo), pero aún se da el caso de vez en cuando. En este caso ha sido “The Wolf Among Us”, de Telltale Games.
La verdad es que no había jugado a ninguno de Telltales antes porque últimamente me muevo principalmente entre bundles y freebies, así que no había tenido la ocasión de echarle mano a ninguno. Hete aquí que hace poco lo pusieron gratis, así que...

“The Wolf Among Us” está basado en la famosa serie de comics “Fables”, donde los personajes de los cuentos clásicos han tenido que salir de sus tierras natales para refugiarse en Nueva York. Leí unos pocos número allá en su día y creo recordar que me resultaron interesantes, pero no pude seguir con la serie, así que no me meto en si el juego le hace justicia o no.

Bigby Wolf, antes conocido como The Big Bad Wolf (El Lobo Feroz), es el sheriff de la comunidad, la autoridad. Su puesto tiene mucho de policía, pero el aspecto y la actitud sugiere más al detective del noir. Por no revelaros nada del argumento sólo decir que se trata de un caso que hay que resolver.

Si estáis pensando que al tratar de personajes de cuentos infantiles la historia va a ser amable y para todos los públicos, os equivocáis. Quedaos más con la parte del noir porque vamos a tener violencia, extorsión, hoteles y bares de mala muerte, prostitución, miseria y diversas actividades ilegales (algunas más o menos inocuas y otras ciertamente “nocuas”). Sólo para adultos.

Mosaico del elenco.

La jugabilidad se divide en tres partes bien diferenciadas.

Hay muchos, muchos diálogos, que mueven el grueso de la historia. Uno de los puntos más interesantes es que cuando nos toca responder sólo tendremos unos pocos segundos para hacerlo, o se considerará que hemos dado la callada por respuesta. En algunos momentos puede ser que realmente no quisieramos decir nada, pero no creo que suela ser lo más habitual, así que tendremos que estar atentos y rápidos.
Las dos primeras veces me estresaba un poco no tener tiempo para pensar, pero te acostumbras pronto, le da dinamismo a la acción y da una sensación de urgencia que viene muy bien para que no decaiga la tensión.

¿Qué le vas a responder a Mr. Toad?

Además de las largas conversaciones tenemos partes en tercera persona, parecidas a las aventuras gráficas de toda la vida, donde vamos examinando el entorno y buscando objetos y pistas para avanzar en la investigación y la historia.


Esos son los objetos a examinar. A ver qué puedes descubrir...

Por último, tenemos unas escenas de acción de esas en las que aparece en pantalla el botón que tenemos que pulsar para esquivar/atacar/contraatacar y nos dan poco tiempo para reaccionar. Si bien estas escenas son interesantes, no son el centro del juego, dado que no es un juego de acción. La parte principal son las conversaciones y la historia.

¡Agáchate pulsando 'S'!

Lo que nos lleva a que la historia y los personajes me han gustado mucho. Por arquetípicos que puedan resultar a veces este es un género que no he tocado mucho pero me gusta, así que me enganchó enseguida y apreté para poder terminarlo aunque fuera una vez.
La verdad es que me gustaría poder terminarlo al menos otra vez, a ver si puedo arreglar alguno de los desaguisados de la primera vuelta y veo qué pasa si decido otros rumbos de acción.

Si lo habéis pillado gratis, os van los juegos de mucha historia, os gusta el género negro y os atrae la idea de ver cómo se las arreglan la Bella y la Bestia para pagar el alquiler, cuando no habían tenido que trabajar en su vida, este es un juego muy, muy recomendable. Thumbs up!


P.D.: aparentemente la segunda parte está en desarrollo. Este se vio interrumpido al quebrar la empresa, pero ahora lo ha recomenzado una de las empresas herederas de la original.

P.P.D.: tendrá una duración de unas 9 o 10 horas.


martes, 10 de diciembre de 2019

One Deck Dungeon




En este último Black Friday aproveché para coger (razonablemente barata) la versión digital de One Deck Dungeon, un juego en solitario al que ya le había echado el ojo hace un tiempo.
Nótese que también pueden jugar dos jugadores, pero no he mirado cómo lo hacen, ni cómo resulta, así que me centro en el modo solitario.

Aquí encarnamos a una valiente aventurera (de los arquetipos del género: magas, guerreras, arqueras, ladronas…) asaltando un dungeon (de los arquetipos del género: un dragón, una hidra…).

Cada aventurera tiene disponibles un cierto número de dados de cada una de las categorías (Combate, Velocidad, Magia y Heroico (=comodín)) según sus habilidades.
En cada turno robamos una carta, que nos enfrentará a un peligro (trampas y monstruos). Cada peligro tiene unas casillas, cada una marcada con el icono y color de uno de los tipos de dado básicos (Combate, Velocidad y Magia) y una dificultad, que indica el número mínimo que tiene que tener el dado que coloquemos en ella para poder derrotarla. Hay casillas grandes que aceptan varios dados y la dificultad hay que igualarla o superarla mediante la suma de todos los dados que hemos puesto.
Cada casilla también incluye la penalización, en puntos de vida o tiempo, en la que incurrimos en caso de no poder superarla con nuestros dados. Destacar que, salvo en el monstruo final, no hace falta completar ninguna casilla para derrotar un peligro y seguir avanzando. Por supuesto, si no cumplimos con ninguna casilla nos llevaremos unos buenos golpes y las posibilidades de victoria final caerán rápidamente.
Si se nos acaban los puntos de vida somos derrotados y si se acaba el tiempo (que perdemos al explorar, activar algunas habilidades y como hemos de bajar al siguiente nivel del dungeon o perderemos más puntos de vida. Cuanto más bajo el nivel, más peligrosos los encuentros. En el cuarto nivel nos espera el enemigo final del dungeon.


Cada vez que nos enfrentamos a un peligro podemos elegir una de las recompensas que ofrece, que son: un objeto, una habilidad o puntos de experiencia.
Los objetos nos dan permanentemente dados extra y, en algunos casos, puntos de vida adicionales.
Las habilidades son una de las partes fundamentales y más interesantes del juego, porque además de prevenir daño en algunas circunstancias y cosas así, son las nos permiten transformar unos dados en otros e ir haciendo matemáticas para ver cómo conseguimos derrotar todas las casillas del peligro al que estamos enfrentados.
Los puntos de experiencia permiten, o sorpresa, subir de nivel. Esto aumenta nuestro límite de objetos y habilidades, además de darnos una poción extra (fundamentalmente de curación, pero podemos encontrar otros tipos como recompensa de algunos peligros, en lugar de habilidades).

Al acabar la partida ganaremos más o menos puntos, según nos haya ido, para gastar en mejorar permanentemente el personaje (pequeñas habilidades, comenzar con pociones extra, etc.) con cara a jugar dungeons más difícil o subiendo el nivel de dificultad.

Está claro que el juego tiene más cosas, pero creo que con esto os podéis hacer una idea de cómo funciona. Si a alguien le recuerda al Elder Sign es porque la mecánica básica de los dados y las casillas es la misma.
No creo que sea un juego para enmarcar, pero creo que es un juego entretenido, que me gusta y, casi seguro, cogeré las ampliaciones en alguna temporada de ofertas de Steam o similares.
Se juega rápido, ofrece desafíos y me resulta divertido hacer “alquimia” con las habilidades, a ver cómo convierto los dados que me sobran en dados útiles.

Interesante aunque sea para echarle un vistazo.



miércoles, 27 de noviembre de 2019

The Mind

Otro juego que demuestra que lo importante es tener una buena idea. 

Hola a todos. 'The Mind' es uno de los interesantes juegos que te pueden tocar si te acercas al Shalom de Jocs de Mislata (como le ha ocurrido a servidor 😁). Quitando que me haya salido gratis, vale la pena ir al Shalom. Probaréis juegos y podéis tener a los niños entretenidos un buen rato con alguno de los campeonatos que se organizan.
Pero yo vengo a hablar de 'The Mind', un juego tan tremendamente sencillo como original.

Hay 100 cartas y están numeradas del 1 al 100. Al principio de la ronda se reparten unas cuantas a cada jugador (más cuanto más difícil sea la ronda). A partir de ahí no hay turnos, ni fases. Todo consiste en ir jugando las cartas por orden (de menor a mayor), sin equivocarse y sin poder hablar ni comunicarse de ninguna manera (de ninguna, tramposillos).

Eso es todo. Parece una mezcla de confuso y soso pero no lo es para nada. Parece mentira cómo te vas acostumbrando al ritmo de cada jugador y cómo empiezas a pensar... "Tengo un 10, si esta persona tuviera algo más bajo ya lo habría jugado porque es muy lanzada, sin embargo esta otra es más conservadora, así que voy a esperar unos segundos más antes de echarlo...".
Entonces echas el 10 y resulta que otro tenía un 9 y habéis perdido (con exclamaciones y risas), o resulta que tenía un 11 (que se apresura a jugar) y todo el mundo respira aliviado.

A medida que se van superando rondas puedes ganar "vidas" extra o unos shuriken que permiten descartar cartas de la mano, para facilitar la tarea.

Es un juego muy rápido, muy transportable, para absolutamente todos los públicos, emocionante y barato, así que no hay excusa para, al menos, echarle un vistazo. Seguro que os sorprende.

domingo, 3 de noviembre de 2019

The Manhattan Project: Energy Empire


Un euro ágil y entretenido, de complejidad media ycolocación de trabajadores.


Hola a todos. Ahora he podido probar el “The Manhattan Project: Energy Empire”, que voy a tratar de condensar en pocas palabras.

En “The Manhattan Project: Energy Empire” representamos a un país en una carrera energética por conseguir los mayores puntos de victoria posibles. La diferencia entre los distintos países estriba en los recursos iniciales y en los que tienes que gastar para subir en el track de la ONU (cuanto más adelante, más puntos). Vamos, que hay diferencia, pero no te condiciona mucho el juego,

El mecanismo básico es sencillo. Cada turno colocas un trabajador en una casilla de acción y activas su efecto. Cabe destacar que las casillas no quedan bloqueadas por la presencia de otros trabajadores, pero cuesta más recursos poder entrar.
Luego, opcionalmente, podemos activar los edificios que tengamos. Cuáles y a qué coste resulta otro factor importante de nuestra estrategia.

Cuando ya has colocado todos tus trabajadores (todos los que quieres usar, se entiende, que pueden no ser todos) usas un turno en recuperarlos y producir energía (que sirve para activar los edificios y pagar el sobrecoste de entrar en espacios ocupados). Cada vez que un jugador hace esto se queda o retira un contador de contaminación y cuando se agotan estos contadores, acaba la partida. O sea, que si recoges los trabajadores a menudo estás perdiendo turnos, pero acelerando la partida, y viceversa.
En este juego es importante el sentido de la oportunidad ya que por un lado puedes modificar la duración de la partida y por otro, tienes que saber cuándo esperar a que un jugador recupere a sus trabajadores para poder entrar en una casilla sin pagar sobrecoste y cuándo pagar esta energía extra y hacer la acción inmediatamente.


Colocas trabajadores, compras edificios, gestionas recursos y ganas puntos. Clásico y sólido.

¿Cómo ganamos? Los edificios que compramos dan puntos, la activación de algunos edificios da puntos, hay unos eventos y fichas de objetivos que también nos dan puntos, según avancemos en el track de la ONU (pagando un coste según el país que seamos) ganaremos puntos … y ya os vais haciendo a la idea.

Evidentemente hay distintos recursos con los que podemos comprar los edificios, pagar costes y convertirlos en cualesquiera otros componentes.

Como veis es un juego que no ofrece novedades rupturistas sino, más bien, trabaja y pule conceptos ya conocidos de otros juegos.
Entre los pros contaría que es fluido y rápido de jugar, te hace tomar decisiones tanto a corto como a largo plazo y, en lineas generales, es interesante y diría que es un buen juego.
Entre los contras sólo pondría que si ya tienes experiencia en este tipo de juegos, ya lo has visto.
En cuanto a la dificultad, por mencionar los juegos que hemos visto últimamente, está a medio camino entre el Notre Dame (que es más fácil) y el Gaia Project (que es notablemente más complejo). Si esto es bueno o es malo ya dependerá de lo que estéis buscando.

Es agradable, es entretenido e interesante pero con un cierto toque de déjà vu.